#14: El olor a césped recién cortado
Un solo soplo y los veranos de la infancia regresan: libertad, sin tareas, días interminables. Es el perfume de la naturaleza, agudo, verde e increíblemente limpio. Incluso si odias la jardinería, ese aroma es el perdón.
Inhalas más profundo de lo necesario, quizás cierras los ojos por un segundo. Es la prueba de que el mundo aún puede oler a esperanza. Dopamina estacional, entregada directamente a las fosas nasales.