#16: Sincronización del Semáforo en Verde

Reduces la velocidad esperando el rojo… y se mantiene en verde. O mejor aún, cambia justo cuando llegas. Se conserva el impulso, sin paradas completas, sin segundos perdidos. Se siente como si la ciudad te hubiera dado un pase personal.

Atraviesas sin problemas, quizás murmurando “gracias” a nadie. Una pequeña gracia en el caos urbano. El universo ocasionalmente se acuerda de que existes.

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