40 Pequeñas Alegrías Cotidianas Que Todos Amamos en Secreto (Pero Fingimos Ser Demasiado Geniales Para Ellas)
#1: El primer sorbo de café matutino
Ah, el sagrado primer sorbo. El mundo aún está en silencio, tu cerebro no ha arrancado del todo con las preocupaciones, y ese líquido cálido te abraza suavemente por dentro. No es solo cafeína; es una breve tregua con la realidad antes de que los correos electrónicos empiecen a gritar. Pura y genuina felicidad en una taza. Sabórealo lentamente, porque una vez que el día arranca, esa magia se evapora más rápido que el vapor.
¿Quién diría que el agua caliente de granos podría sentirse como terapia? Pero lo hace. Ese pequeño ritual resetea tu estado de ánimo por completo, transformando un “Odio las mañanas” en un “Vale, quizás hoy no sea un asco”. Puntos extra si es en tu taza favorita, esa que no combina con nada pero que se siente como en casa.