#21: Despertar sin alarma
Los ojos se abren solos, el cuerpo dice “estamos listos” y el reloj marca una hora razonable. Sin el estridente zumbido, sin pánico. Ganaste la lotería del sueño.
Te estiras, sonríes al techo. La libertad a veces sabe mejor que el café. Las mañanas sin alarma deberían ser un derecho humano.