#6: El Aguacate Perfecto en Rodajas

Cortar un aguacate que está perfectamente maduro —sin partes blandas ni duras— es un pequeño triunfo. El cuchillo se desliza, el color resalta, y sabes que el guacamole o las tostadas están a punto de ser de otro nivel. Es el “choca esos cinco” de la naturaleza.

 

¿Esa textura cremosa? Magia. Te sientes como un genio culinario por simplemente haber esperado un día. Pequeña victoria, gran alegría, porque ser adulto significa celebrar cuando los productos de la huerta cooperan.

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