#22

No pueden apreciar ni respetar la tranquilidad. Si estamos en un muelle y el atardecer brilla sobre la superficie del agua y podemos escuchar las suaves olas, una brisa húmeda y tranquila. Solo tómense un momento para asimilar esto, unos buenos 5 minutos al menos.
Caminando por un bosque, mirando la copa de los árboles mientras una ráfaga de viento atraviesa, simplemente disfruten ese olor. No necesitamos hablar.
Un pícnic junto a un río, el agua fluyendo, los árboles susurrando con las hojas cayendo, el olor del agua. No es necesario el teléfono.