41. Aye-aye (Daubentonia madagascariensis)

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El aye-aye es un lémur nocturno con ojos enormes de un naranja brillante, orejas desproporcionadas y un pelaje oscuro y desgreñado que le da una apariencia ligeramente similar a la de un gremlin. Se encuentra únicamente en las selvas tropicales de Madagascar y parece más una criatura del folclore que un primate real.

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Su característica más extraña es el dedo medio increíblemente largo y esquelético en cada mano. El aye-aye golpea los troncos de los árboles para escuchar si hay huecos y luego usa ese dedo especializado para sacar larvas e insectos. Los lugareños alguna vez lo consideraron un mal presagio, pero los científicos ahora lo ven como un maestro de la ingeniería evolutiva. Para los lectores que recordaban que todos los lémures eran lindos y tiernos, este superviviente de “dedos demoníacos” demuestra que la naturaleza aún tiene sorpresas que parecen sacadas de una película de fantasía.

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