#42: La Despedida Final de un Perro

Tuve que sacrificar a mi perro hace apenas unas semanas. Fue mi mejor amigo durante 15 años. Una conexión de esas de “alma gemela”. Lo tenía abrazado a mi pecho mientras le administraban el primer medicamento. Con su último aliento, me miró y me lamió la nariz dos veces. Hasta el veterinario se quedó sin aliento, fue tan surrealista.

Casi no se lo he contado a nadie porque sé que suena a una tontería total y no soporto que piensen que me lo inventé, pero fue un momento muy raro en mi vida que me hizo sentir tan, completamente comprendido. Te echo de menos, amigo.

Advertisements
Advertisements