#36: El desafortunado número 4 en Japón
En Japón, el número cuatro tiene un peso ominoso: comparte su pronunciación,shi, con la palabra muerte. Esta coincidencia lingüística alimenta una superstición muy arraigada que influye en todo, desde los números de los pisos de los edificios hasta la asignación de habitaciones. Los hospitales y hoteles a menudo omiten por completo el número, al igual que en Occidente se evita el 13.
Es particularmente tabú la habitación 43 en las salas de maternidad, ya que su pronunciación se asemeja a “muerte fetal”, proyectando una sombra escalofriante en un lugar destinado a la nueva vida. En una cultura atenta al simbolismo y la sutileza, tales matices numéricos no se ignoran, se evitan cuidadosamente, un guiño silencioso al poder del lenguaje y la creencia.
