24. Ciervo Copetudo (Elaphodus cephalophus)

El ciervo copetudo es un ciervo pequeño y tímido de las montañas del centro de China, con un pelaje oscuro, un mechón de pelo negro en la frente y —lo más sorprendente— largos caninos en forma de colmillos que sobresalen de su mandíbula superior. Los machos los usan en peleas.
Esos colmillos de vampiro asombran a los adultos que crecieron pensando que los ciervos eran vegetarianos dóciles. El ciervo copetudo es una de las pocas especies de ciervos con colmillos prominentes, que utiliza para defender su territorio o atraer a las parejas. Ladra como un perro cuando está asustado y puede saltar a través de la densa maleza del bosque con sorprendente agilidad. Rara vez visto incluso por los lugareños, este “Bambi con colmillos” recuerda a los lectores que la evolución todavía produce sorpresas en las montañas remotas: criaturas que parecen salidas de Photoshop pero que están muy vivas y armadas.