3. Tiburón Duende (Mitsukurina owstoni)

El tiburón duende es un raro depredador de aguas profundas con piel rosa pálido, un hocico largo y aplanado, y una boca llena de dientes afilados como agujas. Crece hasta 6 metros de largo y acecha en las oscuras profundidades del océano entre 91 y 1.219 metros, ganándose su apodo de “fósil viviente”.
Lo que hace que los lectores se queden boquiabiertos es su impactante estilo de caza. Cuando una presa nada cerca, toda la mandíbula del tiburón duende se proyecta hacia adelante a la velocidad del rayo, extendiéndose hasta el 9% de la longitud de su cuerpo, antes de cerrarse de golpe como una trampa de resorte. Esta antigua especie apenas ha cambiado en 125 millones de años. Sus mandíbulas extensibles le permiten atrapar calamares y peces en la oscuridad total sin mover su voluminoso cuerpo. Ver imágenes de ese ataque alienígena todavía conmociona a los adultos que pensaban que todos los tiburones eran básicamente grandes tiburones blancos.