16. La tormenta eléctrica que nunca cesó
Sobre el lago de Maracaibo en Venezuela, las tormentas eléctricas azotan hasta 300 noches al año. Una noche viral capturó relámpagos continuos parpadeando durante horas sin pausa.
Las embarcaciones de abajo parecían empequeñecidas por el interminable bombardeo eléctrico. Los científicos atribuyen el fenómeno a patrones de viento únicos y humedales ricos en metano. Para los espectadores, el metraje se sentía irreal: un cielo permanentemente en guerra consigo mismo, destellando como un estroboscopio sobre aguas oscuras.