Momento 12 – Llamar a los molinos de viento “basura” que vuelven locas a las ballenas
El arraigado odio de Trump por la energía eólica tocó un nuevo mínimo en 2025 cuando afirmó que los parques eólicos marinos eran “peligrosos” y que “los molinos de viento están volviendo locas a las ballenas”. Repitió esto durante eventos de campaña, prometiendo detener nuevas instalaciones. Esto se vinculó con su impulso más amplio a los combustibles fósiles, pero la afirmación sobre las ballenas —desacreditada por biólogos marinos que atribuyen los varamientos a colisiones con barcos y factores climáticos— provocó el ridículo generalizado.
Los científicos emitieron comunicados aclarando que no hay evidencia que vincule las turbinas eólicas con la angustia de las ballenas, pero Trump se reafirmó. El error se convirtió en material para memes, con expertos en ballenas y presentadores de programas nocturnos burlándose de la frase “ballenas locas”. Esto destacó su patrón de seleccionar o inventar ciencia para atacar las energías renovables. Si bien unió a su base en la industria energética, alienó a los moderados y dañó aún más la credibilidad de EE. UU. en materia climática. El momento subrayó cómo los rencores personales (una vez llamó a los molinos de viento “asesinos de aves”) pueden moldear la política nacional.
