Los productos más extraños que de alguna u otra forma consiguieron financiación
1. La almohada avestruz
A primera vista, la almohada avestruz parece un malvavisco portátil para la cabeza. Diseñada para ayudar a la gente a echar una siesta en cualquier lugar, envuelve completamente el cráneo, cubriendo los ojos y las orejas, a la vez que deja un pequeño orificio para respirar. Los inventores juraron que revolucionaría las siestas en el trabajo y al viajar. A pesar de parecer algo sacado de una comedia de ciencia ficción, superó con creces su objetivo en Kickstarter, recaudando más de 195.000 dólares.
Las redes sociales se lo pasaron en grande con los memes, pero esa burla solo aumentó su visibilidad. La gente no podía resistirse a probarla "solo para ver qué se sentía". El diseño absurdo se convirtió en una especie de accesorio de declaración para los fans de la productividad peculiar. Ya sea que realmente ayude a dormir o simplemente te gane miradas extrañas en el metro, definitivamente probó una cosa: si es lo suficientemente extraño, la gentelofinanciará.
2. Ensalada de Patatas (La de Kickstarter)
Zack Danger Brown no pretendía cambiar el mundo del crowdfunding; él solo quería hacer ensalada de patatas. Literalmente. Su campaña de Kickstarter comenzó como una broma con un objetivo de $10. De alguna manera, internet se enganchó a la idea y esta explotó en popularidad, llegando a recaudar más de $55,000. La campaña ofrecía divertidísimas metas extendidas como "mejor mayonesa" y "una transmisión en vivo del proceso de cocción".
Lo que comenzó como una sátira terminó financiando una fiesta de ensalada de patatas para los patrocinadores y convirtió a Zack en una celebridad menor. El proyecto desató un debate sobre la ética del crowdfunding, pero también demostró cómo el humor extraño y la viralidad pueden anular la lógica. La gente no estaba pagando por comida, estaba pagando por ser parte de un momento cultural ridículo. Prueba de que las ideas más tontas a veces se vuelven las más memorables.