#32: Berlín
El lado crudo de Berlín me saludó en cada esquina: muros cubiertos de grafitis, fábricas abandonadas renacidas como clubes, la Puerta de Brandeburgo serena en medio de la tormenta creativa.
La vida nocturna es legendaria y sin pretensiones: techno pulsando hasta el amanecer, currywurst al alba, bares llenos de humo donde artistas y pensadores debaten hasta que los trenes vuelven a funcionar.