#6: Ciudad de México
La Ciudad de México nos abrió los brazos de par en par. La inmensa plaza del Zócalo parecía infinita, las fachadas coloniales brillaban bajo el sol y el aroma a tortillas recién hechas flotaba desde todas las direcciones.
Los domingos, las familias llenan los parques, la música de mariachi suena de fondo, los tacos vienen acompañados de risas interminables y la calidez te hace sentir como si siempre hubieras pertenecido aquí.