¿Has olvidado lo torpes que pueden ser los humanos? Estas historias de lesiones te lo recordarán. 32. De niño, abrí una lata de comida para gatos y casi me corto el pulgar con la tapa. Advertisements Advertisements AnteriorSiguiente página Cidergregg Advertisements PREV NEXT PAGE
Estos chistes 'inocentes' y picantes son tan astutos que ni los adultos mayores de 40 pueden evitar sonrojarse