Emociones encontradas

Las palabras de Carter solo profundizaron la confusión y la culpa de Julian. Era como un rompecabezas al que le faltaban piezas vitales. No podía quitarse de encima el peso de lo que acababa de aprender. “¿Realmente hice lo correcto?”, se preguntó.
Sus pensamientos se sumergieron en un ciclo de arrepentimiento e incertidumbre. El peso de sus decisiones pasadas comenzó a oprimirlo. A Julian le quedaron más preguntas que respuestas, sintiendo el agudo aguijón de sus juicios anteriores.