11. El Casco Aislador

En 1925, el inventor Hugo Gernsback decidió que la mejor manera de aumentar la concentración era aislar completamente a la gente de la realidad. Creó el “Aislador” — un casco enorme que bloqueaba toda la luz, el sonido y el oxígeno (excepto por un pequeño tubo de aire). Parecía un cruce entre un traje de buceo y un dispositivo de tortura medieval.
Los escritores lo usaban para “mejorar la concentración”, pero la mayoría simplemente se desmayaba por la falta de aire o entraba en pánico a mitad de un párrafo. Gernsback incluso admitió que los usuarios solo podían soportarlo durante 15 minutos seguidos. El casco podría haber silenciado las distracciones, pero también silenciaba las células cerebrales.