9. Cuando granizó del tamaño de pelotas de tenis
Un supercélula en Texas desató granizos tan grandes que perforaron techos y destrozaron parabrisas al instante. Cámaras de seguridad captaron a personas corriendo mientras trozos de hielo golpeaban el pavimento como rocas lanzadas.
Los meteorólogos midieron piedras que superaban los diez centímetros de diámetro. Fotos virales de comparación —granizo junto a pelotas de tenis— asombraron a los espectadores. Los daños de los seguros alcanzaron millones, lo que subraya cómo la precipitación congelada puede rivalizar con los proyectiles hechos por el hombre en fuerza destructiva.