Murmullo Suave

Bill, siempre observador, musitó en voz baja para sí mismo, su voz apenas audible en la quietud. “¿Quién lo hubiera pensado?” dijo, como sorprendido por el giro de los acontecimientos que se desarrollaban ante nosotros. Sus palabras parecían reflejar la comprensión de que incluso los más experimentados entre nosotros no lo habían visto venir. Rick, que había estado parado a un lado, se acercó, sintiendo que algo monumental estaba sucediendo. Su curiosidad era palpable, y pude ver los engranajes en su mente girando mientras intentaba procesar lo que estábamos presenciando.
Estaba claro que la leyenda de Mad Dog McClain era más que un simple rumor, más que un simple nombre, era una identidad que imponía respeto, y el camionero acababa de darle vida. La multitud, antes indecisa, ahora parecía contener la respiración colectivamente, esperando el siguiente movimiento del camionero. La expectación era tan densa que parecía que se podía cortar con un cuchillo. Lo que viniera después cambiaría la dinámica por completo.